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jueves, 22 de abril de 2010

La historia de una gran infamia... contra el PP

Artículo de Jaime Ignacio del Burgo:

Fui portavoz del Partido Popular en la comisión de investigación del escándalo del lino que agitó la campaña electoral de las municipales, autonómicas y europeas del año 1999. Es el caso en el que José Bono acusó a Loyola de Palacio de haber consentido que en la cúpula del Ministerio de Agricultura un grupo de personas –“cazaprimas”– se estaban haciendo de oro con las subvenciones comunitarias al cultivo del lino.
Considero un deber de justicia recordar a las cuatro personas que sufrieron un incalificable linchamiento mediático, lanzado sin piedad y con total falsedad por Bono, sin que su espíritu cristiano le haya llevado a resarcir el daño causado.
Nicolás López de Coca era presidente del FEGA. Dos de sus hijos, ingenieros agrónomos, comenzaron a cultivar lino desde mucho antes de la llegada del PP. Entre 1994 y 1999 percibieron una media de 46.558 euros anuales brutos de subvenciones comunitarias. La acusación de enriquecimiento era una vileza.
Quintiliano Pérez Bonilla era director general de Ganadería. Su esposa, empresaria agrícola, cultivó lino en 1995 y 1996, cuando sólo en sueños podía imaginar que su marido llegaría a ser alto cargo de Loyola de Palacio. Percibió un total de 41.208,73 euros; por supuesto, brutos.
Carlos Moro era delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha. Poseía 200 hectáreas de secano. Comenzó a cultivar antes del acceso del Partido Popular al poder. Cobró, en cinco años, 492.829,93 euros. El beneficio neto obtenido en cinco años, tras descontar los gastos de explotación, fue de 150.000 euros. Su esposa falleció de cáncer seis meses después de la infame acusación lanzada por Bono. Tres años más tarde, también de cáncer, murió Carlos Moro.
Gonzalo Ruiz Paz era director financiero de Mercasa. No era alto cargo de Loyola de Palacio. Su familia poseía en Castilla-La Mancha una empresa agraria. Cultivó lino en 1995 y percibió 41.469,84 euros de subvención bruta.
La comisión de investigación rechazó las acusaciones de Bono y negó la existencia de ninguna trama para enriquecerse con el lino. Bono, entonces, contraatacó acusando a los cultivadores de lino y empresas transformadoras de España de “fraude generalizado”, pasando el testigo a la Fiscalía Anticorrupción. En 1997, la empresa familiar de Ruiz Paz comenzó a transformar lino. Garzón lo sentó en el banquillo por una imputación falsa de la Fiscalía Anticorrupción de Carlos Jiménez Villarejo por haber falsificado un certificado de transformación de 6 millones de pesetas, con la intención de repartirse la subvención. Esta acusación se basaba, a su vez, en un informe de la fiscalía Anticorrupción que Jiménez Villarejo se negó a rectificar, a pesar de habérsele demostrado que partía de un hecho absolutamente erróneo y falso. Ocho años después, Ruiz Paz sería absuelto por la Audiencia Nacional. La sentencia, que absolvió a los otros 17 encausados, censura la instrucción de Garzón, pues la falsedad de la acusación se había puesto de manifiesto desde el inicio del sumario.
Pronto, Garzón dejó de interesarse por el caso del lino. Poca notoriedad podía obtenerse de él. Un año después, el fiscal pidió la imputación de los hijos de López de Coca. Tras su comparecencia quedaron desimputados. Pero uno de ellos declaró que en su casa se hablaba de todo y también del lino. Esto sirvió al fiscal para pedir el enjuiciamiento del ex presidente del FEGA por un delito de negociaciones prohibidas a los funcionarios públicos.
En abril de 2003, Garzón estaba enredado en el Consejo General del Poder Judicial por criticar a Aznar por su política en Irak. Bono, personado en la causa del lino como acusación particular, publicó entonces una carta abierta en El País que es todo un ejemplo de obscenidad política: “Desde hace muchos años, tu nombre está asociado al espacio donde el imaginario colectivo de los españoles libra grandes batallas: la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico, la corrupción, los dictadores criminales... Ahora que te quieren disciplinar, cuando soportas la manía persecutoria que aletea vigorosa en las covachuelas más negras, piensa que no estás solo”.
Tres días antes del cierre de la campaña electoral, dictó auto de apertura de juicio oral contra el ex presidente del FEGA. Lo hizo sin tener competencia para ello, como acreditó la Audiencia Nacional, que lo excluyó en la primera sesión del juicio. El auto sirvió a Bono para proclamar que la Justicia le había dado la razón en el mitin de cierre celebrado en Toledo.
Esta es, a grandes rasgos, la historia de una gran infamia. Bono presume de honradez, pero debería sonrojarse al recordar sus acusaciones de enriquecimiento en el caso del lino a la vista de la gran fortuna que ha amasado. Pero no estuvo solo. Contó con la inestimable cooperación de dos hombres de cuya integridad, según la progresía de este país, nadie tiene derecho a dudar: el fiscal Carlos Jiménez Villarejo y el juez de hoja perenne de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón.

miércoles, 14 de abril de 2010

¿Se puede?

He leido que el mester de progresía protesta porque se encause a un juez. Pero ¿están los jueces por encima de le Ley?.
Dicen que la Ley de Amnistía es aplicable al caso de Carrillo pero, mira donde, no lo es para Garzón. ¿Hay doble vara de medir para la Ley en España?
Las leyes las dicta el poder legislativo, las aplica el poder judicial. ¿Puede un juez ignorar la ley cuando no le gusta? O ¿se puede legislar desde el poder judicial?

Si el juez no cree en la legislación del pais donde ejerce ¿debería reconocerlo públicamente y abandonar la carrera judicial por coherencia o es justificable que decida cuando es justa y aplicable la ley?

¿Es justo el sistema de juzgar a un juez? Si en el pasado se apartó a otros jueces de la carrera judicia,l ¿por qué no se debería hacerlo ahora? ¿Qué cambia el juez o la ley?

Ante las movilizaciones recientemente efectuada por colectivos como los artistas de izquierdas o los sindicatos como CCOO o UGT, ¿es lícito que la ciudadanía presione al poder judicial? ¿Es admisible que se intente modificar una decisión que, a priori, debería ser la más justa posible, con presiones a los jueces que, deberáin ser independientes? Y, desde una óptica de izquierdas, ¿es justificable ese comportamiento? ¿es compatible la progresía con la "presión"?

Espero comentarios.

miércoles, 11 de febrero de 2009

AMISTADES PELIGROSAS



¡Qué grande es la amistad!, ¿verdad? Si es que ya decía yo que los amigos están ahí para todo, si lloras para ponerte su hombro, si ríes para reirse contigo..... es algo impresionante, esos valores de amistad me llegan muy adentro.

Preguntareis el porqué de esta primera reflexión, pues bien, ayer estaba leyendo yo el periódico (http://www.elmundo.es/elmundo/2009/02/11/espana/1234336390.html) y me conmovió tanto una de las noticias, en la que se retrataba ese espíritu de amistad, se hablaba de dos amigos compartiendo aficiones, dos amigos unidos, dos amigos ayudándose el uno al otro..... que hasta casi se me saltan las lágrimas. En resumen el señor Garzón con nuestro tan querio y valioso Ministro de Justicia, mostrando su gran amistad y ganas de ayudarse mutuamente, semejante impacto visual no pudo por menos que revolverme por dentro.

Fuera ya de todo sarcasmo, quería expresar en mi blog mi gran preocupación y el miedo que me dan ciertas "AMISTADES PELIGROSAS", un ejemplo claro es la anteriormente comentada relación entre Bermejo y Baltasar Garzón. ¿Cómo no pensar que ahí pasa algo raro y que en esa relación se cuecen temas demasiado importantes y no tratados con la seriedad que los mismos necesitan?.

El PP ha pedido la recusación del juez Garzon con toda la razón del mundo, no puede un juez tratar un tema influido subjetivamente por amiguetes que le asesoran y le influyen en sus decisiones, un juez no puede tener ninguna relación ni con el objeto del proceso ni con ninguno de los sujetos del proceso y creo que en este caso la premisa de la relación (tonto la positiva o buena relación como la negativa) está totalemente demostrada. De verdad que, este caso es muy muy grave. Otro detalle más ¿como es posible que salgan a la luz determinadas informaciones que están bajo secreto del sumario?. Eso es totalmente ilegal , es una barbaridad pues entorpece la labor judicial y lo que es peor, coloca e la picota a personas ¡¡¡que pueden ser inocentes!!!. Y las filtraciones, para más INRI, siempre al mismo grupo empresarialy, siempre, además, sobre personas o empresas con alguna relación con el PP. Sólo por haberse filtrado algo debería el Consejo General del Poder Judial dar un toque al Juez Garzón, sólo por eso, por no hacer bien su trabajo. Pero el Juez estrella Garzón nos tiene acostumbrados al soslayo interesado de las leyes, ya que escribe en periódicos dsecargando su desprecio contra el PP, a sabiendas de que con ello viola una ley en vigor, que le impide, como juez expresar sus filias o fobias políticas, aunque al haber sido candidato del PSOE, ya sabemos todos del pie que cojea. Pero al margen, aunque los epamos, él se debe a la ley y su respeto escrupuloso.

Lo del ministro que sigue con el discurso guerracivilista, sin comentarios.

ZP debería seguir el reciente ejemplo de Mariano Rajoy y exigir (no pedir, que no quieren) la renuncia del implicado. Al otro, al CGPJ le corresponde hacer su trabajo de control, esa labor que no ejercer nunca.