lunes, 6 de febrero de 2012

Del sulfuroso y las barricas

Durante febrero de hace 12 años se aprobó la Directiva 1998/8 de Biocidas, al principio no pareció preocupar mucho al sector vitivinícola pero se ha tornado en un tema de actualidad en las últimas semanas.
Aquel documento, que buscaba preservar nuestro medioambiente y nuestra salud, estableció un sistema de comercialización de biocidas basado en un procedimiento de autorización y registro de sustancias biocidas utilizadas por la industria europea; dichas sustancias serían valoradas y, cuando el dictamen fuese favorable, serian incluidas en un registro y autorizada su utilización, todo ello a escala europea, para conseguir el mismo grado de protección en todo el territorio de la UE.
La Directiva recoge, entre diferentes categorias, las sustancias ya existentes y utilizadas antes de la entrada en vigor de la propia Directiva, el 14 de mayo de 2000. Asi que, autoriza un procedimiento para "notificar" sustancias activas existentes que la industria privada europea tenga interés en defender su registro y autorización, para entendernos, en el caso de la crianza de vinos, se habilita un camino para que la industria vitivinícola europea, que utiliza desde siempre el SO2 para la desinfección de barricas, pudiese seguir utilizándolo, previo registro y autorización. Es decir, que la iniciativa privada puede defender la utilización de un producto por razones industriales, comerciales o económicas y esa defensa será tomada en consideración por la administración europea.
El mecanismo previsto para ese registro y autorización por la Directiva, es la presentación de un Estudio técnico y científico de alto nivel y a escala europea, que demuestre que el sulfuroso ha sido utilizado "de siempre", que no se ha encontrado un método sustitutivo que pueda reemplazar su utilización y que no se han demostrado problemas de seguridad e higiene en el trabajo que impidan continuar utilizándolo.

El plazo que la industria vitivinícola europea tenía para presentarlo expiró en mayo de 2011, pero la Comisión Europea habilitó una prórroga de un año más. Si no se presenta un estudio por parte de la industria, no se procederá a su evaluación y el SO2 no será registrado y autorizado para uso en la desinfeccion de barricas por parte de la Comisión Europea en el territorio europeo y la industria deberá desinfectar las barricas de otro modo, probablemente incrementando los costes de producción enormemente, por eso, la industria vitivinícola europea, representada por el "lobby" Comité Vinos, decidió presentar ese Estudio ante la Comision Europea y, para ello, solicitó varios presupuestos, para decidir dentro de su estrategia empresarial cuál contratar. El Estudio está en marcha y, previsiblemente se presentará en tiempo y forma con la última prórroga acordad . Habida cuenta del parque de barricas europeo, el coste del mismo saldría en el peor de los casos a unos 0,10cts.de €/ barrica. Ya que su objetivo es beneficiar a la iniciativa privada deberá ser pagado de manera solidaria entre todos los bodegueros europeos que utilizan barricas y así, por ejemplo, en Francia los Consejos Reguladores han anunciado su colaboración económica con 100.000€, el Instituto Privado de la Vid y el Vino de Portugal aportará 30.000€, la Asociación Profesional Europea de Enólogos ha decidido libremente colaborar con 12.000€. otros Estados miembro donde también se cría el vino en barrica como Alemania, Italia, Bulgaria o Polonia están decidiendo estos días sus aportaciones al Estudio y las van comunicando al Comité Vinos a medida que se toman las decisiones.
España no es una excepción, muy al contrario, la industria bodeguera española se reúne la Asamblea de Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen vitivinicolas y en esa asamblea se decidirá la aportación desde los Consejos Reguladores y, por otra parte, habida cuenta de que existen bodegas que no pertenecen a ninguna Denominación, através del grupo de Grandes Pagos de la Federación Española del Vino se va a organizar su aportación.
Así pues en España las cosas van avanzando convenientemente, como en el resto de Europa, el sector bodeguero es consciente de la importancia del Estudio y de la necesidad de mantener unido al sector a escala europea, máxime cuando dentro de unos meses se va a reabrir la OCM de la Vid y el Vino, con los importantes asuntos de los Derechos de plantación y la financiación de campañas de promoción y comercialización, dentro y fuera de la UE.
Y hay quién ha preguntado dónde ha estado el Gobierno de La Rioja durante este tiempo, pues la respuesta es que ha estado donde tenía que estar, asistiendo discreta y eficazmente a quienes han solicitado su asesoramiento, trabajando para que el asunto se condujera correctamente, sin estridencias, como tiene que hacer una administración pública comprometida con el interés general.
Queda claro entonces que se trata de un tema técnico, científico incluso si se quiere, estrictamente privado y correspondiente a la industria y la empresa vitivinícola. Por tanto, cualquier intento de politizar este asunto es claramente una maniobra partidista y enredadora de quien, no teniendo nada que aportar, se limita a manipular e intoxicar.
Un espectáculo lamentable el de algunos responsables políticos que han hecho gala de un absoluto desconocimiento de la legislación europea, una ignorancia supina de la materia que se trata y que han exhibido una estulticia que les lleva a confundir la administración pública con la empresa privada y las negociaciones políticas parlamentarias con los plazos administrativos.

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